Datos abiertos y compartidos
Los datos abiertos también deben ser usables.
La información disponible solo crea valor amplio cuando se puede encontrar, entender y usar bajo términos claros.
El acceso y los derechos de uso son preguntas distintas.
La información puede ser fácil de encontrar sin que todo uso posterior esté permitido. Una fuente abierta también puede estar desactualizada, incompleta o contener errores. Por eso la fuente, el momento y los términos forman parte de la base de datos.
Para nosotros, democratizar significa reducir la distancia entre la información disponible y el uso práctico. Eso requiere explicaciones y herramientas concretas, no solo más archivos descargables.
¿Qué debe acompañar a los datos?
Origen
¿De dónde viene la información y qué describe realmente?
Vigencia
¿Cuándo se recopiló o actualizó? ¿Su antigüedad es adecuada para la tarea?
Límites de uso
¿Qué términos y derechos se aplican? ¿Puede compartirse más la información en este contexto?
Los datos personales no se convierten en un bien común porque puedan encontrarse.
Los datos fuente compartidos útiles y el contexto personal tienen funciones distintas. Creemos que ambos deben gestionarse con un propósito claro y límites definidos.